La Selección volvió a emocionar a millones de argentinos con una remontada inolvidable. Tras el triunfo por 2-1 frente a Inglaterra, vecinos de distintos puntos de la Ciudad salieron a celebrar una nueva clasificación a la final de una Copa del Mundo.
La ilusión volvió a recorrer las calles de la Ciudad. Apenas el árbitro marcó el final del partido en Atlanta, miles de vecinos salieron de sus casas con camisetas, banderas y bombos para celebrar una nueva hazaña de la Selección Argentina, que derrotó 2-1 a Inglaterra y se metió en la final del Mundial 2026.
Los festejos se replicaron en distintos barrios porteños y tuvieron, una vez más, al Obelisco como principal punto de encuentro. Familias enteras, grupos de amigos y cientos de hinchas compartieron una noche cargada de emoción luego de otra actuación memorable del equipo dirigido por Lionel Scaloni.
Dentro del campo de juego, Argentina volvió a demostrar la fortaleza que caracteriza a este ciclo. El partido comenzó con mucha intensidad y un desarrollo muy disputado, donde ambos equipos priorizaron el orden defensivo y apenas lograron generar situaciones claras durante el primer tiempo.
La igualdad sin goles reflejaba el equilibrio de un encuentro en el que cada pelota se disputaba como una final.
Sin embargo, el escenario cambió apenas iniciado el segundo tiempo.
Anthony Gordon aprovechó una desatención defensiva y puso en ventaja a Inglaterra, obligando al seleccionado argentino a buscar una rápida reacción.
Lejos de perder la calma, la Scaloneta respondió con personalidad. Scaloni introdujo variantes para darle mayor profundidad al ataque y el equipo comenzó a instalarse en campo rival, presionando cada vez con más intensidad sobre el arco defendido por Jordan Pickford.
El esfuerzo tuvo recompensa cuando el partido ingresaba en su tramo decisivo.
A los 85 minutos, Lionel Messi asistió a Enzo Fernández, que definió con un potente remate cruzado para establecer el empate y volver a encender la ilusión de los hinchas argentinos.
La igualdad impulsó definitivamente al equipo nacional.
Ya en tiempo de descuento, Alexis Mac Allister estrelló un remate en el palo y la jugada continuó con una nueva intervención de Messi, quien desbordó por el sector derecho y envió un centro preciso para que Lautaro Martínez apareciera por el segundo palo y marcara el 2-1 definitivo.
El gol desató la emoción tanto en el estadio como en distintos puntos del país.
En la Ciudad de Buenos Aires, los bocinazos comenzaron a escucharse apenas terminó el encuentro. Las principales avenidas, plazas y espacios públicos recibieron a vecinos que decidieron compartir la alegría por una nueva clasificación mundialista, en un clima de celebración que volvió a unir a distintas generaciones alrededor de la camiseta argentina.
Tras el pitazo final, los jugadores se acercaron a las tribunas para agradecer el apoyo de los hinchas y protagonizaron una imagen que rápidamente recorrió el mundo: varios integrantes del plantel exhibieron una bandera con la frase «Las Malvinas son argentinas», durante los festejos en el campo de juego.
En las declaraciones posteriores, Emiliano «Dibu» Martínez destacó la entrega del equipo y aseguró que la Selección afrontó el encuentro con máxima intensidad. Leandro Paredes afirmó que el plantel comprendía la importancia que tenía este partido para muchos argentinos, mientras que Lisandro Martínez volvió a destacar el compromiso del grupo por representar al país dejando todo dentro de la cancha.
La actuación de Lionel Messi también volvió a quedar en los libros de historia. El capitán brindó las asistencias para los dos goles argentinos y alcanzó un nuevo récord al convertirse en el máximo asistidor en la historia de los Mundiales.
Con el pase asegurado, Argentina ya piensa en la gran final del próximo domingo frente a España, que se disputará en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Mientras tanto, en los barrios porteños continúa la expectativa por una nueva jornada que promete volver a llenar las calles de banderas celestes y blancas con el sueño intacto de conquistar otra Copa del Mundo.

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