El costo de vida volvió a subir: también se requirieron más de $2,3 millones para sostener un nivel de clase media.
Una familia tipo de la Ciudad de Buenos Aires necesitó en marzo de 2026 ingresos por $1.489.829 para no caer en la pobreza, según el último informe del Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA), que refleja un nuevo incremento en el costo de vida.
El relevamiento se basa en la Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica Alimentaria (CBA), indicadores que determinan los ingresos mínimos para cubrir necesidades esenciales. En ese marco, el umbral de indigencia se ubicó en $814.709 para un hogar compuesto por dos adultos y dos hijos menores.
El informe también detalla otros niveles de ingreso. La Canasta Total —que incluye un consumo más amplio— alcanzó los $1.874.289, mientras que el ingreso necesario para pertenecer al sector medio frágil llegó a $2.342.860. Por encima de ese nivel, se ubican los hogares considerados de clase media.
En comparación con febrero, tanto la línea de pobreza como la de indigencia registraron aumentos, consolidando una tendencia ascendente. La suba también se observa en términos interanuales: en marzo de 2025, los valores eran considerablemente más bajos, con incrementos cercanos al 30% en el último año.
Estos datos reflejan el impacto sostenido de la inflación sobre los ingresos familiares y la dificultad para alcanzar niveles de consumo considerados adecuados en la Ciudad. El sistema de medición del IDECBA permite, además, analizar la evolución de los distintos estratos sociales en función de estos ingresos.
Con estos valores, el costo de vida en la Ciudad de Buenos Aires continúa en alza y plantea desafíos para amplios sectores, incluso entre quienes logran superar la línea de pobreza pero permanecen en una situación económica vulnerable.

Más historias
Alerta por el aumento de deudas con tarjetas y billeteras virtuales para pagar servicios y comida
La suba de los gastos fijos complica el presupuesto familiar en los barrios porteños
Alquileres imposibles: seis de cada diez vecinos porteños ya se endeudan para pagar el techo