11 mayo, 2026

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El comunero media

La suba de los gastos fijos complica el presupuesto familiar en los barrios porteños

El aumento en las facturas de luz, gas y expensas supera el ritmo de los salarios y deja cada vez menos dinero para el consumo diario en la Ciudad.

Llegar a fin de mes se convirtió en una tarea difícil para los vecinos de nuestras comunas debido a un desfasaje creciente entre los ingresos y los costos de mantenimiento del hogar. Durante los últimos meses, los gastos fijos mensuales aumentaron un 4,4 por ciento, una cifra que se ubica por encima de la inflación general y que impacta directamente en el bolsillo de quienes deben afrontar servicios esenciales y expensas en edificios.

El mayor peso en las cuentas locales proviene de la electricidad y el gas, que registraron subas cercanas al 9 por ciento, sumado a un incremento del 4,5 por ciento en las expensas, un ítem clave para la clase media porteña. Actualmente, estos compromisos obligatorios representan casi una cuarta parte del ingreso total de una familia, restando margen para otros gastos necesarios como alimentos o salud.

Esta tendencia afecta de manera dispar según la zona y el nivel de ingresos, siendo los sectores con menores recursos quienes más sufren el alza en vivienda y comida. En los hogares porteños más vulnerables, el costo de mantener la casa representa el 18 por ciento de su presupuesto, mientras que en los sectores de mayores ingresos ese porcentaje baja al 12 por ciento, profundizando la brecha social.

Para los empleados públicos y jubilados que perciben el haber mínimo, la situación es todavía más ajustada, con caídas en el poder de compra que se mantienen desde fines del año pasado. Los expertos señalan que, a pesar de que algunos precios se estabilicen, el peso de las tarifas y los servicios básicos sigue quitando capacidad de ahorro y consumo en los barrios.

Se espera que en los próximos meses el nuevo esquema de subsidios y la posible recomposición salarial ayuden a aliviar la carga de estos costos fijos para los vecinos. Mientras tanto, la administración del presupuesto doméstico sigue siendo la principal preocupación en las reuniones de consorcio y charlas de café.