11 agosto, 2026

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El comunero media

El Ejecutivo prevé un indicador inflacionario clave: se ubicaría por debajo del 2%

Desde la Casa Rosada se afirma que el Índice de Precios al Consumidor experimentó una nueva ralentización, posicionándose por debajo del límite del 2% mensual por tercera ocasión consecutiva. Las estimaciones privadas, el impacto potencial de esta cifra en las previsiones del mercado y la fecha en que el Indec publicará los datos oficiales forman parte del escenario económico actual.

El costo de vida correspondiente al mes de junio habría mostrado una nueva tendencia a la baja, logrando quebrar la barrera del 2% mensual por primera vez en un período de diez meses. Este es el cálculo que maneja la administración nacional, en concordancia con los diagnósticos recientes de diversas firmas de consultoría privada. De ratificarse estos números, se consolidaría el tercer mes sucesivo de descenso, estableciendo una marca relevante en el sendero de desaceleración de los valores de la economía.

Aunque la difusión de los datos formales por parte del INDEC tendrá lugar dentro de catorce días, el portavoz de la Presidencia, Adrián Ravier, adelantó que las perspectivas de la Casa Rosada apuntan a que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) ronde el 1,9%.

Las proyecciones oficiales con foco en el IPC

Al ser interrogado acerca del comportamiento de los precios, Ravier manifestó que el cálculo del Ejecutivo sintoniza con las lecturas más optimistas provenientes del ámbito privado.

El funcionario puntualizó que el registro inflacionario de junio «estaría en el orden del 1,9%», tomando como parámetro un relevamiento de la Fundación Libertad y Progreso —cuya estimación se situó en el 1,8%—, al tiempo que reconoció que la cifra «puede llegar a ser 2%, aunque es difícil de saber».

Asimismo, el portavoz fue consultado sobre las manifestaciones realizadas tiempo atrás por el presidente Javier Milei, quien había asegurado que la tasa de inflación mensual descendería por debajo del 1%. Sobre este punto, Ravier argumentó que «pasaron cosas», haciendo alusión a «todo lo que pasó en lo preelectoral».

De consolidarse un registro inferior al 2%, representaría la primera oportunidad en que el indicador perfora dicho nivel desde agosto del año anterior, ocasión en la que se había ubicado en un 1,9%.

El panorama según los analistas privados

Los estudios realizados por las firmas de consulta privada exhiben una tendencia convergente, aunque con ciertos matices en los porcentajes.

Si bien el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) más reciente, confeccionado por el Banco Central, proyectó un alza del 2,1% para junio y previó que el IPC recién descendería del 2% durante el mes de agosto, múltiples consultoras readecuaron sus cálculos en los últimos días tras computar las variables del cierre mensual.

Las mediciones principales se detallan a continuación:

  • Analytica: 1,8%.
  • C&T Asesores Económicos: 1,9%.
  • Abeceb: por debajo de 2%.
  • Libertad y Progreso: 2%.
  • Equilibra: por debajo de 2%.
  • Orlando Ferreres: 2,1%.

Las variables detrás del descenso de precios

Los especialistas en materia económica coincidieron en que la quietud en el valor de los productos alimenticios y una moderación en el ritmo de los ajustes de los servicios públicos operaron como factores de contención durante junio.

«Esperamos que (el IPC) continúe desacelerando. El cierre de junio, que nos da 1,8%, marca una significativa desaceleración en alimentos y bebidas. Hay que estar expectante respecto del combustible, dada la caída del precio del petróleo», analizó Ricardo Delgado, referente de la firma Analytica.

En sintonía, María Castiglioni, de C&T, expresó: «Estimamos que junio cerrará en 1,9%. Esperamos algo similar para julio, hay que tener en cuenta los aumentos estacionales. Los combustibles están estables, la carne viene un poco a la baja y otros rubros como electrodomésticos y autos también con estabilidad».

Por su parte, Dante Sica, desde Abeceb, expuso: «Para junio prevemos que perfore el 2%. Julio tiene impactos estacionales con el turismo y el Mundial, que habrá que ver cómo pegan».

Desde la óptica de Libertad y Progreso, Aldo Abram evaluó: «Esperamos 2% para junio, que suele ser un mes estacionalmente bajo. Probablemente, haya una leve suba por las vacaciones de invierno en julio, pero que se compensaría con una desaceleración en agosto y septiembre. La depreciación del peso por la suba del dólar en junio tarda un poco en impactar en el conjunto de los bienes y servicios. Habrá que seguir su evolución».

A su turno, Lorenzo Sigaut Gravina, de Equilibra, aseveró: «Vemos junio por debajo de 2%. Habrá que ver en julio cómo se mueven el dólar y los precios del petróleo y los commodities».

La medición alternativa de Ferreres

La organización dirigida por Orlando Ferreres se diferenció como una de las escasas entidades que conservaron su previsión por encima de la franja del 2%.

«La inflación de junio fue de 2,1% mensual y registró un crecimiento interanual de 31,4%. Por otra parte, la inflación núcleo avanzó a un ritmo mensual de 2,1%, marcando un aumento de 28,3% anual», pormenorizó el estudio publicado este martes.

De corroborarse de forma definitiva la estimación oficial, el Gobierno sumará un indicador favorable en el marco de su política de reducción inflacionaria, aunque la atención de las etapas venideras se concentrará en las repercusiones que puedan derivarse de la marcha de la divisa estadounidense, los servicios y las subas por factores estacionales propias de julio.