11 mayo, 2026

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Alerta en consorcios: la morosidad en expensas alcanza el 17% y se vuelve estructural

Casi uno de cada cinco departamentos en CABA y Provincia de Buenos Aires mantiene deudas. El valor promedio de las liquidaciones en Capital Federal superó los $326.000 en marzo.

El incumplimiento en el pago de expensas se consolidó en niveles críticos durante el primer trimestre del año, alcanzando al 17% de las unidades funcionales en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Según un relevamiento de la plataforma Consorcio Abierto sobre más de 13.000 edificios, la morosidad ha dejado de ser un fenómeno coyuntural para transformarse en un problema estructural que tensiona la economía interna de los consorcios y obliga a los vecinos cumplidores a financiar el déficit operativo.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el valor promedio de las expensas alcanzó los $326.183 en marzo. Si bien se observa una desaceleración en el ritmo de aumentos mensuales (2,4% respecto a febrero), la suba interanual se sitúa en el 36%. En la Provincia de Buenos Aires, aunque los valores nominales son menores —con un promedio de $160.921—, el incremento mensual fue superior, llegando al 3,5%, con una variación interanual que trepó al 44,3%.

La persistencia de la mora genera un círculo vicioso en la administración de los edificios. Al no contar con la totalidad de los fondos, los administradores deben postergar obras de mantenimiento o reparaciones urgentes, lo que eventualmente deriva en un deterioro del inmueble y un aumento de costos a futuro. Desde el sector advierten que el sistema actual deposita una carga desproporcionada sobre quienes sostienen los pagos al día para evitar la cesación de servicios básicos.

A este escenario se suma la presión de los intereses por mora, que actúan como un factor de disuasión pero también como un agravante de la deuda. En el ámbito porteño, las tasas aplicadas por atraso promedian el 4,8%, mientras que en territorio bonaerense la cifra asciende al 6,1%. Estos porcentajes dificultan la regularización de las deudas para aquellos propietarios cuyos ingresos han quedado rezagados frente a la inflación de los servicios y costos de mantenimiento.

Especialistas del sector señalan que, ante la falta de variaciones significativas en los niveles de cobro a lo largo de 2025, el desafío para los consorcios será encontrar mecanismos de financiación o planes de pago que permitan reducir el stock de deuda sin desfinanciar el funcionamiento diario. La estabilidad de la mora en torno al 17% sugiere que un segmento importante de la población ha alcanzado su límite de capacidad de pago frente a los costos fijos de vivienda.

Con un panorama de costos que no cede, la gestión de la morosidad se encamina a ser el eje central de las asambleas de propietarios durante el resto del año, en una búsqueda por equilibrar la sostenibilidad del edificio con la realidad económica de los residentes.