26 septiembre, 2026

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Encuesta rumbo a 2027: crece la aprobación de Milei, pero casi 6 de cada 10 quieren cambiar el modelo económico

Javier Milei, Argentina's president, during an anniversary event at the Buenos Aires Stock Exchange (BCBA) in Buenos Aires, Argentina, on Thursday, July 16, 2026. Argentina's inflation slowed for a third straight month to the lowest level since August in a victory for President Javier Milei following a surge in March due to the Iran war-related energy shock. Photographer: Tomas Cuesta/Bloomberg via Getty Images

Un relevamiento nacional de Zentrix Consultora muestra un escenario político dividido de cara a las elecciones presidenciales de 2027. El 38,7% sostiene que debe continuar el actual modelo económico, mientras que el 59,8% reclama un cambio de rumbo. La aprobación de Javier Milei subió al 32,2% en agosto.

El escenario político argentino comienza a mostrar algunas de las principales posiciones de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Una encuesta realizada durante agosto por Zentrix Consultora señala que el 38,7% de los argentinos quiere que continúe el actual modelo económico, mientras que el 59,8% considera que debería cambiar el rumbo.

Ambos porcentajes reúnen la mayor parte de las respuestas, aunque no representan la totalidad de la muestra. Entre ambos suman 98,5%, por lo que el 1,5% restante corresponde a otras respuestas contempladas en el relevamiento.

El estudio también registró una variación en los indicadores relacionados con la gestión del presidente Javier Milei. La aprobación pasó del 31,4% en julio al 32,2% en agosto, mientras que la desaprobación llegó al 54,1%. La suma de ambos indicadores alcanza el 86,3%, por lo que queda un porcentaje correspondiente a otras respuestas.

La imagen personal del Presidente también experimentó una modificación durante el mismo período. La valoración positiva pasó del 30,9% al 32,7%.

Los resultados forman parte del Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora correspondiente a agosto de 2026. El relevamiento incluyó 1.466 casos válidos de todo el país y fue realizado entre el 25 y el 31 de agosto.

El respaldo al modelo económico varía según la clase social

Uno de los principales datos del relevamiento aparece al analizar las respuestas sobre la continuidad del modelo económico según la posición socioeconómica. Mientras en la clase alta aproximadamente seis de cada diez personas se manifestaron a favor de mantenerlo, en la clase baja el respaldo se reduce a aproximadamente uno de cada cuatro encuestados.

En el total de la muestra, el 38,7% manifestó que quiere mantener el actual modelo, mientras que el 59,8% se inclinó por un cambio de rumbo. Sin embargo, la distribución de las respuestas presenta diferencias entre los distintos niveles sociales.

La relación se invierte al observar la demanda de cambio. En la clase baja, la proporción de personas que reclama una modificación del rumbo económico supera el 70%.

De esta manera, la encuesta refleja una diferencia asociada con la posición socioeconómica. Los sectores de mayores ingresos presentan una proporción más elevada de respuestas favorables a la continuidad del modelo, mientras que entre los sectores de menores ingresos aumenta el porcentaje que considera necesario modificarlo.

La edad muestra diferencias menores. El respaldo a la continuidad se ubica entre 37,7% y 39,4% en los diferentes grupos etarios medidos por el estudio.

Más de la mitad dice que se terminó el tiempo de espera

El relevamiento también consultó sobre la percepción de los resultados económicos y sobre cuánto tiempo está dispuesta a esperar la población para observarlos.

El 53,2% de los encuestados afirmó que ya se le terminó la paciencia para esperar resultados económicos, mientras que el 22,9% señaló que ya está viendo resultados.

La percepción presenta registros similares entre los distintos grupos de edad. Según los datos difundidos por Zentrix, la evaluación sobre el tiempo de espera no se concentra exclusivamente en una determinada franja etaria.

Los indicadores muestran una diferencia entre el respaldo al modelo y la evaluación de los resultados alcanzados. Mientras el 38,7% considera que el esquema económico debe continuar, el 53,2% sostiene que el período de espera para observar resultados ya se agotó.

De esta manera, la encuesta presenta ambos indicadores por separado: uno vinculado con la preferencia por mantener el modelo y otro relacionado con la percepción sobre los resultados obtenidos.

La aprobación de Milei llegó al 32,2% en agosto

La evaluación de la gestión presidencial registró una variación positiva entre julio y agosto. La aprobación de Javier Milei pasó del 31,4% al 32,2%, mientras que la desaprobación se ubicó en 54,1%.

La diferencia entre ambos indicadores es de 21,9 puntos porcentuales.

La imagen personal del Presidente también registró un incremento. La valoración positiva pasó del 30,9% al 32,7% durante el período analizado.

La distribución de la imagen presenta diferencias según las características de los encuestados. Milei obtiene mejores registros entre los varones, los jóvenes y los integrantes de la clase alta.

Los niveles más elevados de valoración negativa aparecen entre las mujeres y en los sectores de menores ingresos. Entre las mujeres, el rechazo a su imagen alcanza el 65,8%, mientras que en la clase baja llega al 69,3%.

En cuanto a la aprobación de gestión, también existe una diferencia significativa según el nivel socioeconómico. La aprobación se acerca al 60% en la clase alta y se ubica en 22,4% en la clase baja.

Villarruel registra 18,9% de imagen positiva

La encuesta también midió la imagen y el potencial electoral de distintos dirigentes de cara a 2027, entre ellos la vicepresidenta Victoria Villarruel.

Villarruel registra un 18,9% de imagen positiva y un 55,3% de imagen negativa. En cuanto al rechazo electoral, el 62,8% de los consultados respondió que nunca la votaría.

Su mayor porcentaje de imagen positiva aparece entre los integrantes de la clase alta, donde alcanza el 28,6%.

Dentro de ese mismo segmento, el 34,2% manifestó que podría votarla. Este dato corresponde al potencial electoral y no debe confundirse con el porcentaje de voto seguro.

La diferencia entre ambos indicadores permite observar que el porcentaje de personas que considera posible votar por Villarruel es superior al de quienes tienen una valoración positiva de su imagen. Sin embargo, el relevamiento también muestra un nivel mayoritario de rechazo electoral.

Bullrich alcanza un 19,3% de voto seguro

Patricia Bullrich presenta un 37,2% de imagen positiva y un 49,8% de imagen negativa.

La distribución de su imagen también presenta diferencias según el nivel socioeconómico. En la clase baja, la valoración positiva se reduce al 25,6%, mientras que la negativa llega al 62,4%.

En términos electorales, Bullrich reúne un 19,3% de voto seguro. A ese porcentaje se agrega un 27,7% de personas que manifiestan que podrían votarla.

Ambos indicadores no deben sumarse automáticamente como una intención de voto consolidada, ya que representan categorías diferentes dentro de la medición. El primero corresponde a quienes expresan un voto seguro, mientras que el segundo identifica a quienes consideran posible elegirla.

Dentro del conjunto de dirigentes evaluados, el porcentaje de electores que podrían votar a Bullrich representa uno de los mayores márgenes potenciales consignados por el estudio.

Kicillof obtiene sus mejores registros en la clase baja

El gobernador bonaerense Axel Kicillof presenta una distribución diferente de su imagen según la posición socioeconómica. Su imagen positiva alcanza el 48,9% en la clase baja, mientras que en la clase alta se ubica en 24,7%.

El resultado muestra una diferencia respecto de los registros obtenidos por Milei, quien alcanza sus mejores niveles entre los sectores de mayores ingresos.

Kicillof también registra mejores niveles de valoración entre las mujeres y entre los adultos mayores.

En materia electoral, el gobernador bonaerense registra un 25,9% de voto seguro. El estudio también señala que aproximadamente la mitad del electorado consultado afirma que nunca lo votaría.

Bregman tiene un 41,3% de imagen positiva

Myriam Bregman alcanza un 41,3% de imagen positiva y un 44,2% de imagen negativa. La diferencia entre ambos indicadores es de 2,9 puntos porcentuales.

Su mayor nivel de imagen positiva se encuentra entre las mujeres, con 50,4%, y entre los integrantes de la clase baja, donde alcanza el 53,5%.

En la clase alta, en cambio, la imagen negativa llega al 60,2%.

En cuanto a la intención electoral, Bregman registra un 11,9% de voto seguro, mientras que el 51,7% afirma que nunca la votaría.

Los datos muestran una diferencia entre la evaluación de su imagen y el nivel de voto seguro. La dirigente presenta porcentajes de imagen positiva superiores a su voto seguro, mientras que más de la mitad de los consultados expresa que no la elegiría.

Milei y Kicillof lideran el voto seguro

La proyección electoral incluida en el estudio muestra que ninguno de los principales dirigentes alcanza el 30% de voto seguro.

Milei presenta el porcentaje más elevado, con 26,5%, seguido por Kicillof, con 25,9%. La diferencia entre ambos es de 0,6 puntos porcentuales.

Bullrich aparece con 19,3% de voto seguro, mientras que Bregman alcanza el 11,9%. En el caso de Villarruel, el material difundido destaca principalmente el porcentaje de personas que podrían votarla, que llega al 34,2% en la clase alta.

Los niveles de rechazo electoral también presentan diferencias entre los dirigentes. En los casos en los que el estudio informa específicamente el porcentaje de personas que nunca votarían a cada figura, los registros superan la mitad de los consultados.

Al tratarse de indicadores diferentes, la imagen positiva, la imagen negativa, el voto seguro y el porcentaje de personas que nunca votarían a un candidato deben ser analizados por separado.

Qué muestra la encuesta sobre las elecciones de 2027

El Monitor de Opinión Pública de Zentrix Consultora presenta un escenario electoral en el que el modelo económico divide las preferencias según la posición socioeconómica.

La diferencia es de 21,1 puntos porcentuales entre quienes se inclinan por mantener el actual modelo, que representan el 38,7%, y quienes plantean un cambio de rumbo, que alcanzan el 59,8%.

Al mismo tiempo, el 53,2% afirma que ya se terminó su paciencia para esperar resultados económicos, frente al 22,9% que considera que ya está observando resultados.

En relación con la gestión presidencial, Milei registra un 32,2% de aprobación y un 54,1% de desaprobación, mientras que su imagen positiva llega al 32,7%.

En el plano electoral, Milei y Kicillof presentan los mayores porcentajes de voto seguro, con 26,5% y 25,9%, respectivamente. Bullrich alcanza 19,3% y Bregman 11,9%. Villarruel registra un 34,2% de potencial de voto en la clase alta, de acuerdo con el indicador de personas que podrían votarla.

El estudio también muestra diferencias en la distribución social de las preferencias. Milei presenta mejores niveles de valoración y aprobación entre los sectores de mayores ingresos, mientras que Kicillof obtiene sus mejores registros de imagen positiva entre los sectores de menores ingresos.

Ficha técnica del relevamiento

Los datos corresponden al Monitor de Opinión Pública (MOP) desarrollado por Zentrix Consultora. La medición de agosto incluyó 1.466 casos válidos, con cobertura nacional, y fue realizada entre el 25 y el 31 de agosto de 2026.

El diseño muestral fue ponderado por región, edad, sexo y voto declarado en el balotaje presidencial de noviembre de 2023 y en las elecciones legislativas de octubre de 2025, de acuerdo con el último padrón electoral.

La recolección se realizó mediante un cuestionario autoadministrado en línea, con difusión controlada y posterior depuración de registros inválidos.

Según la ficha metodológica difundida por la consultora, el margen de error teórico es de ±2,1%, con un nivel de confianza del 95%.

Los resultados corresponden al universo nacional relevado y, según la metodología informada, no deben extrapolarse directamente a niveles subnacionales sin considerar las características específicas de cada jurisdicción.