El ministro del Interior, Diego Santilli, defendió la iniciativa oficial señalando que las elecciones primarias representan un costo de 250 millones de dólares y advirtió sobre el desgaste del electorado ante la acumulación de votaciones.
El debate en torno a la modificación del sistema electoral sumó una definición central en los despachos oficiales. El Gobierno nacional ratificó su decisión de avanzar con el proyecto de ley para suprimir de forma definitiva las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). En esta oportunidad, el ministro del Interior, Diego Santilli, fue el encargado de exponer los argumentos fiscales y políticos que fundamentan la iniciativa de la administración central.
Las precisiones del funcionario se dieron de forma previa a una reunión de agenda en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) junto a gobernadores provinciales. En ese ámbito, Santilli justificó la necesidad de derogar las primarias aludiendo estrictamente al impacto económico que el actual esquema de votación genera en las arcas públicas, especialmente en un contexto de fuerte restricción presupuestaria. «Las PASO le cuestan a los argentinos hasta 250 millones de dólares. Eso es algo que nos cuesta mucho», señaló.
El factor del desgaste ciudadano
Más allá del análisis financiero, el titular de la cartera de Interior focalizó su argumentación en la fatiga que sufre el electorado debido a la superposición de jornadas de votación dentro de un mismo año calendario, vinculando de manera directa la acumulación de convocatorias con la baja en los niveles de participación registrados en los últimos turnos electorales.
De cara a los próximos desafíos electorales, Santilli advirtió que el cronograma vigente obliga a la ciudadanía a afrontar una seguidilla extenuante de fechas. “Vamos a tener PASO para gobernadores, elecciones para gobernadores, PASO nacionales. La gente no quiere votar cuatro o cinco veces. Es algo que hay que terminar”, sostuvo el ministro.
El posicionamiento público de Santilli lo muestra alineado con una de las reformas estructurales prioritarias del Poder Ejecutivo. La postura adquiere relevancia política dado que el PRO, espacio de origen del ministro, ha manifestado históricamente reparos a dejar sin efecto la herramienta de las primarias.
Desde la Casa Rosada insisten en que las PASO desvirtuaron su naturaleza original y perdieron eficacia institucional, volviéndose prescindibles en aquellos escenarios donde las coaliciones presentan listas de unidad. Para el Ejecutivo, el sistema actual transfiere de forma obligatoria a la sociedad civil el costo y la resolución de las internas partidarias, un proceso que consideran debe ser dirimido de manera exclusiva por las propias organizaciones políticas.

Más historias
Reunión clave con Santiago Caputo: los detalles de la presentación del nuevo vocero Adrián Ravier en Casa Rosada
El Conurbano estuvo en el centro del debate durante la reapertura del Senado bonaerense
Citación a indagatoria para José Luis Espert por los 200.000 dólares recibidos de Fred Machado