Inaugurada en 1916 como la “Torre de los Ingleses”, la estructura es un emblema de la arquitectura británica en Buenos Aires. Los secretos detrás de su construcción.
Hay monumentos que tienen la extraña capacidad de transportarnos a otra época con solo mirarlos. La Torre Monumental, testigo silencioso del crecimiento de la traza ferroviaria argentina, cumple 110 años consolidada como una pieza arquitectónica invaluable y un testimonio vivo de las relaciones internacionales de la era dorada de nuestro país.
La estructura fue inaugurada originalmente en 1916 bajo el nombre de “Torre de los Ingleses”, concebida como un obsequio de la comunidad británica residente en el país para conmemorar el centenario de la Revolución de Mayo. Su fisonomía y la maquinaria de su gran cuadrante le valieron rápidamente el apodo del “Big Ben” porteño, debido a su innegable parecido con el célebre reloj londinense. Ubicada en la Plaza Fuerza Aérea Argentina, justo al lado de la terminal de trenes de la Línea Mitre, la torre revalidará su vigencia con una serie de recorridos históricos que rescatarán los detalles de su diseño y los materiales importados utilizados para su montaje.
El evento cultural se presenta como una oportunidad inmejorable para poner en valor el patrimonio urbanístico compartido de la Ciudad.

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